Hermosa Oaxaca
jueves, 21 de julio de 2011
Surf de altura en Oaxaca. Concurso de clase mundial
Del 21 al 28 de julio de 2011 se llevará a cabo el torneo de clase mundial de surf "Quiksilver, pro" en Puerto Escondido, Oaxaca se trata de un magno concurso de surf aprovechando la naturaleza y olas de la playa de Zicatela, en Puerto Escondido.
Los participantes que asistirán de todas partes del mundo además de surfear en las olas mexicanas tendrán la oportunidad de gozar el clima y conocer la gastronomía oaxaqueña.
Este año, la justa busca fomentar una cultura de sustentabilidad y para conseguirlo adoptó la EcoLike, la certificación que avala el evento como Responsable con el Medio Ambiente y la Sociedad. Es la primera vez que se pone en marcha un enfoque tan ambicioso en México.
Simplemente se trata de poner el nombre de Oaxaca muy alto a nivel mundial.
Los participantes que asistirán de todas partes del mundo además de surfear en las olas mexicanas tendrán la oportunidad de gozar el clima y conocer la gastronomía oaxaqueña.
Este año, la justa busca fomentar una cultura de sustentabilidad y para conseguirlo adoptó la EcoLike, la certificación que avala el evento como Responsable con el Medio Ambiente y la Sociedad. Es la primera vez que se pone en marcha un enfoque tan ambicioso en México.
Simplemente se trata de poner el nombre de Oaxaca muy alto a nivel mundial.
jueves, 14 de julio de 2011
La maravilla del Templo de Santo Domingo de Guzmán en OAXACA
El Templo de Santo Domingo de Guzmán de la ciudad de Oaxaca de Juárez (México) es un ejemplo de la arquitectura barroca novohispana. Los primeros proyectos de construcción del edificio datan del año 1551, en que el Ayuntamiento de la Antequera de Oaxaca cedió a la Orden Dominica un total de veinticuatro lotes para la construcción de un convento en la ciudad. Sin embargo, no fue hasta el año 1608 en que el conjunto conventual de Santo Domingo fue inaugurado, aun sin concluir.
A lo largo de su historia, el Templo de santo Domingo ha sido escenario de varios sucesos importantes en la historia de México: fue convertido en bodega militar, en establo, cerrado al culto católico en tiempos del laicismo jacobino de los gobiernos emanados de la Guerra de Reforma, y luego devuelto nuevamente a la Iglesia por acuerdo de Porfirio Díaz. En 1979 recibió la visita del pontífice católico Juan Pablo II, y luego declarado —junto con todo el Centro Histórico de Oaxaca— Patrimonio Cultural de la Humanidad.
Los primeros dominicos llegaron a Oaxaca, a finales de 1528. Más o menos al mismo tiempo, el emplazamiento del poblado indígena de Huaxyacac fue erigido en Villa de Antequera, por decreto del rey Carlos I de España. Más tarde, en 1551, el Ayuntamiento de la villa concedió a los dominicos unos terrenos ubicados en las inmediaciones del cerro del Fortín con el propósito construir un convento. Aunque el acuerdo original comprometía a la orden dominica a concluir las obras en un plazo no mayor de veinte años, en 1572 la construcción no había avanzado demasiado. Tras algunas negociaciones, el Ayuntamiento prorrogó el plazo por treinta años más, a cambio de que los dominicos apoyaran el financiamiento de las obras de abastecimiento de agua potable para la ciudad. En los siguientes treinta años, la construcción del edificio siguió con sus altibajos, debido a que la Orden no contaba con recursos financieros suficientes.
Dos terremotos al principio del siglo XVII (el primero, en 1603, y el segundo, en 1604) destruyeron el convento de San Pablo de Oaxaca, hecho que motivó la aceleración de las obras de Santo Domingo. Cuatro años más tarde, fue inaugurado formalmente el conjunto conventual, y en 1623 el establecimiento fue elevado a la categoría de universidad, donde se impartían cursos de filosofía y teología. Las obras finales del templo fueron concluidas en 1666, cuando se dio punto final a la decoración del mismo. La última modificación al edificio ocurrió en 1724, año en que dio comienzo la edificación de la Capilla del Rosario.
A partir de 1812, el Templo de Santo Domingo y su convento anexo fueron ocupados por las huestes de los diferentes ejércitos de las facciones que se disputaban el control del país. De esta suerte, fue ocupado por el Ejército realista y el Ejército Insurgente durante la Guerra de Independencia de México; y luego por centralistas y federalistas durante todo el siglo XIX hasta la llegada de Benito Juárez a la presidencia de México.
En 1859, con la aplicación de la Ley Iglesias,[1] el convento y el templo de Santo Domingo fueron destinados para el uso del Ejército Mexicano. Siete años más tarde, en 1866, el culto católico fue suspendido por el gobierno federal, hasta que en 1902 fue devuelto nuevamente a la Iglesia por el presidente Porfirio Díaz. Durante el tiempo que había permanecido ocupado por los soldados, el templo fue destruido, desaparecieron consumidos por el fuego los retablos y las láminas de oro que decoraban los muros fueron raspadas y robadas. Los militares instalaron una letrina donde alguna vez estuvo el altar.
Con el regreso de los Dominicos a Oaxaca en 1938 comenzaron las importantes obras de restauración. Gracias a la labor del padre Fray Esteban Arroyo, el actual retablo mayor fue inaugurado en 1959, y en 1976 dio inicio un gran proceso de restauración. Tres años más tarde, el papa Juan Pablo II ofició una misa para los enfermos en este templo.
[editar] Descripción
Santo Domingo es un complejo arquitectónico que abarca el templo propiamente dicho que actualmente sigue prestando servicios religiosos para la comunidad católica de la ciudad de Oaxaca— y el convento anexo que es la sede del Museo Regional de Oaxaca—. El Ex-Convento de Santo Domingo alberga en la actualidad una importante colección museística integrada por objetos históricos del estado de Oaxaca. Una de las colecciones más importantes es la de los objetos artísticos descubiertos por Alfonso Caso en la Tumba 7 de Monte Albán, pertenecientes a la cultura mixteca. Otra parte del ex-convento alberga en la actualidad el Jardín Botánico de Oaxaca, integrado por especies vegetales nativas del estado.Para acceder tanto al ex-convento como al templo, es necesario atravesar una pequeña plazoleta. Esta plaza es empleada como escenario de algunas fiestas populares y otros entretenimientos. La plaza de Santo Domingo se localiza a medio kilómetro de la plaza principal de la ciudad, con la que se conecta a través del Corredor Turístico Macedonio Alcalá, que es una calle empedrada muy popular entre los turistas que visitan Oaxaca de Juárez.
lunes, 11 de julio de 2011
Historia de la Guelaguetza
La Guelaguetza, la más importante costumbre del pueblo de Oaxaca, - se deriva del vocablo zapoteca "Guendalezaa" que significa "ofrenda, presente, cumplimiento"-, porque a partir de la colonia se acostumbraba que los ricos hacendados españoles, recibían de los indios que les cultivaban sus tierras, el presente de las primicias cosechadas en los campos, a las cuales se les llamaba Guelaguetza.
Así mismo en los pueblos de Oaxaca, se conoce como Guelaguetza a una tradición antiquísima, en la cual cuando se invita a las amistades para asistir a una fiesta, casamiento, bautizo, defunción o mayordomía, los invitados se presentan pero no con las manos vacías, pues siempre llevan su cooperación ó Guelaguetza; que puede ser comida, bebida, o dinero en efectivo, mas esta cooperación no se toma como regalo, pues quien lo recibe, lo apunta en una libreta para saber con que coopera cada persona, de tal forma que cuando otra persona del pueblo festeja algún acontecimiento similar, los invitados llevan lo mismo que han recibido en otras ocasiones de esa persona.
Con este sentimiento el 25 de abril de 1932 se conmemoró el IV Centenario de la elevación de Oaxaca a Ciudad, de acuerdo a la cédula real expedida por el Rey Carlos V de España en Medina de Ocampo. Se realizo con ese motivo un "Homenaje Racial" ofrecido a la Ciudad de Oaxaca, en la persona de Margarita Santaella, "Señorita Oaxaca"; en el cual cada una de las siete regiones folklóricas del Estado: La Costa, La Cañada, La Mixteca, La Sierra, El Alto Papaloapan, El Istmo y Los Valles Centrales; ofrecieron en una explanada en las faldas del Cerro del Fortín, sus principales bailes y danzas tradicionales, junto con productos característicos de su tierra como frutas o artesanías que regalaban a la "Señorita Oaxaca" y al público, al final de cada actuación.
INCLUSIÓN DE LA GUELAGUETZA DENTRO DE LAS FIESTAS DE LOS LUNES DEL CERRO
No fue sino hasta el inicio de los años cincuenta en que se decidió incluir La Guelaguetza, espectáculo de bailes y danzas ya debidamente organizado a Las Fiestas del Lunes del Cerro, con tal éxito, que no tardó en convertirse en el evento más importante de estas fiestas, llegando a ser conocido en nuestros días en el ámbito mundial por presentar las expresiones folklóricas del único estado con mas de 16 etnias indígenas, el mayor numero de municipios -570- y mayor biodiversidad en todo México.
La presentación de los bailes hasta antes de 1973, se realizaba en una hondonada natural que el cerro tiene en su lado oriente, donde se acondicionaban instalaciones de madera temporales para que pudieran estar cómodamente sentados y bajo sombra los invitados especiales que acompañaban al Gobernador, así como las delegaciones regionales; el público se encontraba de pie o mal sentado en la ladera del cerro ó para ver mejor subidos en la ramas de los árboles en precario equilibrio.
Fue tal el éxito de este espectáculo que el 23 de noviembre de 1974 a las 11 de la mañana, se inauguró un monumental auditorio en la hondonada natural del Cerro del Fortín, para poder dar cabida al gran número de visitantes que asisten a la Ciudad de Oaxaca a presenciarlo. Las palabras inaugurales fueron "La Federación contribuyo con ocho millones de pesos, el Gobierno del Estado con 250 mil pesos y el pueblo de Oaxaca puso el cerro y el arte". En esa ocasión actuaron algunas delegaciones autenticas de los Valles centrales, así como los grupos folklóricos de la U.A.B.J.O., de la Escuela Preparatoria, del Instituto Tecnológico de Oaxaca y grupos particulares dirigidos por el Prof. Miguel Ángel Schulz y Castillo Viloria; la actuación especial fue de los niños del Instituto de Protección a la Infancia que interpretaron los sones del Istmo de Tehuantepec.
Este auditorio en un principio no tuvo nombre oficial, el pueblo de Oaxaca lo nombro indistintamente auditorio del "Cerro", de la "Azucena" "ó del Fortín"; fue hasta que cumplió 25 años de construido en 1999, cuando se develó la placa conmemorativa denominándolo a partir de ese momento como "Auditorio Guelaguetza". Un dato curioso y anecdótico: En julio de 1974, año de su inauguración, la construcción del auditorio no había concluido, lo que obligo al Comité Organizador a trasladar los bailes de Guelaguetza, al campo de fútbol del Instituto Tecnológico de Oaxaca, fuera del cerro. Ha sido por lo tanto el único año desde 1932, que la Guelaguetza del Lunes del Cerro, no se ha realizado en el cerro. El Auditorio tiene un aforo de 11,252 asientos divididos en cuatro niveles: Para la presentación de las Guelaguetzas se comercializan cerca de cuatro mil asientos, siendo de libre acceso más de siete mil; obedece la comercializaron a la necesidad de cubrir los gastos de infraestructura (tablados, audio é iluminación de las fiestas así como transporte, hospedaje, alimentación y en algunos casos regalos de "Guelaguetza" de 600 integrantes de 12 delegaciones durante cuatro funciones en cuatro días, en cada Lunes del Cerro.
Las Fiestas del Lunes del cerro se efectúan durante todo el mes de julio con presentaciones folklóricas, culturales y deportivas sobresaliendo la Guelaguetza, Donaj... La leyenda y las carreras ciclistas.
Este Cerro del Fortín ha sido escenario de hechos heroicos y cruentas batallas: En la época prehispánica, entre Mixtecos, Zapotecas y Aztecas; en la Guerra de la Independencia de México cuando el Generalísimo Morelos y Pavón tomo la Ciudad de Oaxaca, quedando en la cima algunos cañones.
Recientemente, en el año de 1906 con motivo del primer centenario del nacimiento del Indio de Guelatao Benito Juárez García, se inauguro su enorme estatua, localizada "arriba" del "mirador"; La estatua la obsequio a Oaxaca el entonces, Presidente de México General Porfirio Díaz Morí, El Gobierno del Estado construyo las escaleritas que le dan acceso desde la calle de Manuel Sabino Crespo.
Es este el marco natural, costumbrista é histórico de las Fiestas del Lunes del Cerro.
La Fiesta se venía desarrollando aparentemente con buenos resultados, sin embargo después de mas de 30 años era necesario adecuarlo a las necesidades de los tiempos actuales y a partir del año pasado en 2005, el Gobierno del Lic. Ulises Ruiz Ortiz, tomó la decisión de presentar dos Guelaguetzas por cada Lunes del Cerro, sin romper con ello su historia y costumbrismo.
Veamos las causas:
Históricas.-
En 1938 las crónicas periodísticas del diario "Oaxaca Nuevo" hacen constar que las actividades del primer Lunes del Cerro se efectuaron el 18 de Julio, donde por la mañana se realizó la interpretación de las mañanitas oaxaqueñas, un desfile del Palacio Municipal de la Ciudad de Oaxaca al Cerro del Fortín, un almuerzo típico, posteriormente carreras de relevos, campo traviesa y de 100 y 200 metros planos entre otras actividades deportivas. Y por la tarde a las 18:00 horas se realizaba la verbena popular transmitida por las radiodifusoras de la Ciudad de México: XEXO y XEHH en la "Hora de la República", con actuación de tríos y conciertos de la Banda de Música Municipal.
En 1941 por la mañana se realizaron las mañanitas oaxaqueñas, el desfile de alumnos de escuelas de primaria que subían al cerro, entre otras: La Anexa a la Normal, Enrique C. Rebsamen, Enrique Peztalozzi, Andrés Portillo y la Federal Tipo. Y por la tarde se presentaba la escenificación de las "Bodas del Rey Cosijoeza" con música del maestro Ricardo Vera Castro, la instrumentación del Prof. Guillermo Argote Camacho y la coreografía del Maestro de educación física Erasmo Martínez Manilla.
En 1955 por la tarde se realizaba una verbena popular y por la noche en el zócalo quema de fuegos artificiales.
En 1968-1974, el Comité Organizador ofrecía por las tardes en el Auditorio, la repetición de la presentación de los bailes de la Guelaguetza que por la mañana se habían presentado en el Cerro del Fortín.
Turísticas.-
El aforo del Auditorio Guelaguetza no ha crecido desde su construcción en el año de 1974.
Ha habido en cambio, un incremento real en la afluencia turística a la Ciudad de Oaxaca, año con año; especialmente a las Fiestas de los Lunes del Cerro y la ausencia de mayor aforo, ha dejado sin oportunidad de admirar la Guelaguetza a cada vez mayor numero de oaxaqueños y de visitantes.
Las presentaciones de la Guelaguetza en poblaciones de Valles Centrales, como Zaachila, Cuilapan, etc. no constituyen una solución a la gran demanda que tiene la fiesta, ya que en estas presentaciones, las comodidades y la calidad de los bailes de Guelaguetza es modesta, al no contar con un programa con sólo delegaciones auténticas.
Folklóricas.-
Las delegaciones folklóricas de las poblaciones interesadas en participar, están concentradas investigando y ensayando desde febrero para presentar ante los miembros del Comité de Autenticidad su folklore en el mes de abril y mayo, siguen corrigiendo su tiempo de actuación y checando vestuario y coreografía en junio, para finalmente en julio ofrecer su folklore ante el pueblo de Oaxaca en tan solo quince minutos. Un esfuerzo como el anterior es digno de mostrarse en más de una ocasión.
Tomando los anteriores razones, el presentar la Guelaguetza de los Lunes del Cerro a las 10:00 de la mañana y posteriormente a las 17:00 horas permitió desde el año de 2005, un mayor número de poblaciones participantes, programas variados, mayor numero de público, tanto oaxaqueño como turístico; mayor derrama econ&oacuite;mica para todas las personas que expenden sus productos en el Cerro del Fortín y una mayor oportunidad para mostrar digna y orgullosamente nuestro folklore, en el Auditorio del Cerro del Fortín. Mucho se dice que el patrimonio folklórico de los pueblos de Oaxaca es enorme pero pocas oportunidades dignas se le dan para demostrarlo. A partir de 1932 esta fiesta se enriqueció constituyendo la mayor tradición del pueblo oaxaqueño.
Así mismo en los pueblos de Oaxaca, se conoce como Guelaguetza a una tradición antiquísima, en la cual cuando se invita a las amistades para asistir a una fiesta, casamiento, bautizo, defunción o mayordomía, los invitados se presentan pero no con las manos vacías, pues siempre llevan su cooperación ó Guelaguetza; que puede ser comida, bebida, o dinero en efectivo, mas esta cooperación no se toma como regalo, pues quien lo recibe, lo apunta en una libreta para saber con que coopera cada persona, de tal forma que cuando otra persona del pueblo festeja algún acontecimiento similar, los invitados llevan lo mismo que han recibido en otras ocasiones de esa persona.
Con este sentimiento el 25 de abril de 1932 se conmemoró el IV Centenario de la elevación de Oaxaca a Ciudad, de acuerdo a la cédula real expedida por el Rey Carlos V de España en Medina de Ocampo. Se realizo con ese motivo un "Homenaje Racial" ofrecido a la Ciudad de Oaxaca, en la persona de Margarita Santaella, "Señorita Oaxaca"; en el cual cada una de las siete regiones folklóricas del Estado: La Costa, La Cañada, La Mixteca, La Sierra, El Alto Papaloapan, El Istmo y Los Valles Centrales; ofrecieron en una explanada en las faldas del Cerro del Fortín, sus principales bailes y danzas tradicionales, junto con productos característicos de su tierra como frutas o artesanías que regalaban a la "Señorita Oaxaca" y al público, al final de cada actuación.
INCLUSIÓN DE LA GUELAGUETZA DENTRO DE LAS FIESTAS DE LOS LUNES DEL CERRO
No fue sino hasta el inicio de los años cincuenta en que se decidió incluir La Guelaguetza, espectáculo de bailes y danzas ya debidamente organizado a Las Fiestas del Lunes del Cerro, con tal éxito, que no tardó en convertirse en el evento más importante de estas fiestas, llegando a ser conocido en nuestros días en el ámbito mundial por presentar las expresiones folklóricas del único estado con mas de 16 etnias indígenas, el mayor numero de municipios -570- y mayor biodiversidad en todo México.
La presentación de los bailes hasta antes de 1973, se realizaba en una hondonada natural que el cerro tiene en su lado oriente, donde se acondicionaban instalaciones de madera temporales para que pudieran estar cómodamente sentados y bajo sombra los invitados especiales que acompañaban al Gobernador, así como las delegaciones regionales; el público se encontraba de pie o mal sentado en la ladera del cerro ó para ver mejor subidos en la ramas de los árboles en precario equilibrio.
Fue tal el éxito de este espectáculo que el 23 de noviembre de 1974 a las 11 de la mañana, se inauguró un monumental auditorio en la hondonada natural del Cerro del Fortín, para poder dar cabida al gran número de visitantes que asisten a la Ciudad de Oaxaca a presenciarlo. Las palabras inaugurales fueron "La Federación contribuyo con ocho millones de pesos, el Gobierno del Estado con 250 mil pesos y el pueblo de Oaxaca puso el cerro y el arte". En esa ocasión actuaron algunas delegaciones autenticas de los Valles centrales, así como los grupos folklóricos de la U.A.B.J.O., de la Escuela Preparatoria, del Instituto Tecnológico de Oaxaca y grupos particulares dirigidos por el Prof. Miguel Ángel Schulz y Castillo Viloria; la actuación especial fue de los niños del Instituto de Protección a la Infancia que interpretaron los sones del Istmo de Tehuantepec.
Este auditorio en un principio no tuvo nombre oficial, el pueblo de Oaxaca lo nombro indistintamente auditorio del "Cerro", de la "Azucena" "ó del Fortín"; fue hasta que cumplió 25 años de construido en 1999, cuando se develó la placa conmemorativa denominándolo a partir de ese momento como "Auditorio Guelaguetza". Un dato curioso y anecdótico: En julio de 1974, año de su inauguración, la construcción del auditorio no había concluido, lo que obligo al Comité Organizador a trasladar los bailes de Guelaguetza, al campo de fútbol del Instituto Tecnológico de Oaxaca, fuera del cerro. Ha sido por lo tanto el único año desde 1932, que la Guelaguetza del Lunes del Cerro, no se ha realizado en el cerro. El Auditorio tiene un aforo de 11,252 asientos divididos en cuatro niveles: Para la presentación de las Guelaguetzas se comercializan cerca de cuatro mil asientos, siendo de libre acceso más de siete mil; obedece la comercializaron a la necesidad de cubrir los gastos de infraestructura (tablados, audio é iluminación de las fiestas así como transporte, hospedaje, alimentación y en algunos casos regalos de "Guelaguetza" de 600 integrantes de 12 delegaciones durante cuatro funciones en cuatro días, en cada Lunes del Cerro.
Las Fiestas del Lunes del cerro se efectúan durante todo el mes de julio con presentaciones folklóricas, culturales y deportivas sobresaliendo la Guelaguetza, Donaj... La leyenda y las carreras ciclistas.
Este Cerro del Fortín ha sido escenario de hechos heroicos y cruentas batallas: En la época prehispánica, entre Mixtecos, Zapotecas y Aztecas; en la Guerra de la Independencia de México cuando el Generalísimo Morelos y Pavón tomo la Ciudad de Oaxaca, quedando en la cima algunos cañones.
Recientemente, en el año de 1906 con motivo del primer centenario del nacimiento del Indio de Guelatao Benito Juárez García, se inauguro su enorme estatua, localizada "arriba" del "mirador"; La estatua la obsequio a Oaxaca el entonces, Presidente de México General Porfirio Díaz Morí, El Gobierno del Estado construyo las escaleritas que le dan acceso desde la calle de Manuel Sabino Crespo.
Es este el marco natural, costumbrista é histórico de las Fiestas del Lunes del Cerro.
La Fiesta se venía desarrollando aparentemente con buenos resultados, sin embargo después de mas de 30 años era necesario adecuarlo a las necesidades de los tiempos actuales y a partir del año pasado en 2005, el Gobierno del Lic. Ulises Ruiz Ortiz, tomó la decisión de presentar dos Guelaguetzas por cada Lunes del Cerro, sin romper con ello su historia y costumbrismo.
Veamos las causas:
Históricas.-
En 1938 las crónicas periodísticas del diario "Oaxaca Nuevo" hacen constar que las actividades del primer Lunes del Cerro se efectuaron el 18 de Julio, donde por la mañana se realizó la interpretación de las mañanitas oaxaqueñas, un desfile del Palacio Municipal de la Ciudad de Oaxaca al Cerro del Fortín, un almuerzo típico, posteriormente carreras de relevos, campo traviesa y de 100 y 200 metros planos entre otras actividades deportivas. Y por la tarde a las 18:00 horas se realizaba la verbena popular transmitida por las radiodifusoras de la Ciudad de México: XEXO y XEHH en la "Hora de la República", con actuación de tríos y conciertos de la Banda de Música Municipal.
En 1941 por la mañana se realizaron las mañanitas oaxaqueñas, el desfile de alumnos de escuelas de primaria que subían al cerro, entre otras: La Anexa a la Normal, Enrique C. Rebsamen, Enrique Peztalozzi, Andrés Portillo y la Federal Tipo. Y por la tarde se presentaba la escenificación de las "Bodas del Rey Cosijoeza" con música del maestro Ricardo Vera Castro, la instrumentación del Prof. Guillermo Argote Camacho y la coreografía del Maestro de educación física Erasmo Martínez Manilla.
En 1955 por la tarde se realizaba una verbena popular y por la noche en el zócalo quema de fuegos artificiales.
En 1968-1974, el Comité Organizador ofrecía por las tardes en el Auditorio, la repetición de la presentación de los bailes de la Guelaguetza que por la mañana se habían presentado en el Cerro del Fortín.
Turísticas.-
El aforo del Auditorio Guelaguetza no ha crecido desde su construcción en el año de 1974.
Ha habido en cambio, un incremento real en la afluencia turística a la Ciudad de Oaxaca, año con año; especialmente a las Fiestas de los Lunes del Cerro y la ausencia de mayor aforo, ha dejado sin oportunidad de admirar la Guelaguetza a cada vez mayor numero de oaxaqueños y de visitantes.
Las presentaciones de la Guelaguetza en poblaciones de Valles Centrales, como Zaachila, Cuilapan, etc. no constituyen una solución a la gran demanda que tiene la fiesta, ya que en estas presentaciones, las comodidades y la calidad de los bailes de Guelaguetza es modesta, al no contar con un programa con sólo delegaciones auténticas.
Folklóricas.-
Las delegaciones folklóricas de las poblaciones interesadas en participar, están concentradas investigando y ensayando desde febrero para presentar ante los miembros del Comité de Autenticidad su folklore en el mes de abril y mayo, siguen corrigiendo su tiempo de actuación y checando vestuario y coreografía en junio, para finalmente en julio ofrecer su folklore ante el pueblo de Oaxaca en tan solo quince minutos. Un esfuerzo como el anterior es digno de mostrarse en más de una ocasión.
Tomando los anteriores razones, el presentar la Guelaguetza de los Lunes del Cerro a las 10:00 de la mañana y posteriormente a las 17:00 horas permitió desde el año de 2005, un mayor número de poblaciones participantes, programas variados, mayor numero de público, tanto oaxaqueño como turístico; mayor derrama econ&oacuite;mica para todas las personas que expenden sus productos en el Cerro del Fortín y una mayor oportunidad para mostrar digna y orgullosamente nuestro folklore, en el Auditorio del Cerro del Fortín. Mucho se dice que el patrimonio folklórico de los pueblos de Oaxaca es enorme pero pocas oportunidades dignas se le dan para demostrarlo. A partir de 1932 esta fiesta se enriqueció constituyendo la mayor tradición del pueblo oaxaqueño.
Paquete oferta para la Guelaguetza
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jueves, 7 de julio de 2011
Reserva ya en Oaxaca para disfrutar de LA GUELAGUETZA
Del 25 de Julio al 1o de Agosto de 2011 se realizará el espectáculo central de todas estas festividades, un conjunto de danzas folclóricas de las distintas regiones del estado.
La Guelaguetza de los Lunes del Cerro se celebran en Oaxaca de Juárez, los dos Lunes siguientes al 16 de Julio. Forma parte del culto popular a la virgen del Carmen. En esas fiestas participa todo el pueblo.
En esta celebración participan grupos folklóricos de siete regiones del estado: La Costa, La Cañada, La Mixteca, La Sierra, El Alto Papaloapan, El Istmo y Los Valles Centrales, portando vistosos trajes que demuestran porque la cultura oaxaqueña es una de las más representativas de México. Cada uno de los grupos participantes muestran bailes y cantos representantes de cada región representada.
Al final del espectáculo todos los participantes dan su “Guelaguetza” o regalo al público que se encuentra disfrutando de este espectáculo, que pueden ser regalos típicos del estado de Oaxaca.
Entre el primer lunes y su octava tienen lugar diversas actividades, tales como muestras gastronómicas y artesanales y representaciones costumbristas de las más diversas comunidades del estado, así como exposiciones, conciertos y otra serie de eventos de trascendencia cultural organizada por las instituciones que difunden la cultura de Oaxaca en todas sus manifestaciones.
Ya viene la Guelaguetza
Guelaguetza es una celebración que tiene lugar en la ciudad de Oaxaca de Juárez, capital del estado mexicano de Oaxaca. La Guelaguetza forma parte de los cultos populares a la Virgen del Carmen, razón por la que se celebra los dos lunes más cercanos a la festividad católica de esta advocación mariana (el 16 de julio). Otro nombre con que se conoce la Guelaguetza es el de Los lunes del Cerro, puesto que el corazón de la festividad es el cerro del Fortín, que domina el centro de la ciudad de Oaxaca. La palabra tiene origen zapoteco, y se supone que designa la acción de ofrendar, compartir o regalar.
En esta celebración participan grupos folklóricos de las siete regiones del estado, portando vistosos trajes que portan orgullosos.
En esta celebración participan grupos folklóricos de las siete regiones del estado, portando vistosos trajes que portan orgullosos.
Escucha la melodía de "dios nunca muere"
Conectáte a http://www.youtube.com/watch?v=FtsXHpgjt6E y disfruta de esta bella melodía que evoca los más bellos lugares de Oaxaca.
"Dios nunca muere" el hermoso himno oaxaqueño
Dios munca muere es un vals mexicano escrito por el compositor y violinista Oaxaqueño Macedonio Alcalá en 1868. Es el Himno de facto del Estado Mexicano de Oaxaca. En él, al igual que en la Canción Mixteca, se refleja el dolor del pueblo oaxaqueño, obligado a migrar a otras tierras en busca de mejores oportunidades.[1] Ha sido cantado por intérpretes tan destacados como Pedro Infante y Javier Solís. En el caso de este último, existen dos versiones de la canción: una con respaldo de Banda Sinfónica, grabada en 1959 y otra con el Mariachi Nacional de Arcadio Elías, grabada en 1963.
Se cuenta que este vals fue compuesto cuando Macedonio Alcalá y su esposa pasaban por una situación económica precaria y además el compositor estaba en riesgo de morir. Una versión de la historia señala que su benefactor y amigo Roberto Maqueo, viéndolo en esta situación difícil, le dejó discretamente 12 pesos en plata. Otra versión señala que le visitaron indígenas de un pueblo cercano para encargarle un vals para la patrona de su pueblo, dejándole 12 pesos en plata como paga. En todo caso, se afirma que en cuanto Alcalá recibió el dinero, se incorporó en su cama y trazó en una pared los primeros compases del vals, los cuales transcribió después en un papel para música, con gran esfuerzo de su parte. Llamó a este vals Dios Nunca Muere en gratitud a que había recibido auxilio cuando más lo necesitaba
Se cuenta que este vals fue compuesto cuando Macedonio Alcalá y su esposa pasaban por una situación económica precaria y además el compositor estaba en riesgo de morir. Una versión de la historia señala que su benefactor y amigo Roberto Maqueo, viéndolo en esta situación difícil, le dejó discretamente 12 pesos en plata. Otra versión señala que le visitaron indígenas de un pueblo cercano para encargarle un vals para la patrona de su pueblo, dejándole 12 pesos en plata como paga. En todo caso, se afirma que en cuanto Alcalá recibió el dinero, se incorporó en su cama y trazó en una pared los primeros compases del vals, los cuales transcribió después en un papel para música, con gran esfuerzo de su parte. Llamó a este vals Dios Nunca Muere en gratitud a que había recibido auxilio cuando más lo necesitaba
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